
La telemedicina es un fenómeno mundial que ha evolucionado desde hace tiempo en la prestación de servicios de salud. Sin embargo, con la pandemia de Covid-19, su desarrollo natural se ha acelerado debido a la necesidad de adaptarnos a la nueva normalidad.
La telemedicina ha demostrado ser una herramienta valiosa para brindar atención médica en situaciones en las que la distancia es un factor crítico. Esto es especialmente relevante en un momento en el que los servicios de salud están saturados y la atención presencial conlleva riesgos tanto para los proveedores de atención médica como para los pacientes. (1)
El prefijo «tele» significa «a distancia». Por lo tanto, se utiliza en palabras como teletrabajo, televisión, telecomunicaciones y teléfono para denotar servicios prestados a distancia.
Hablamos entonces de telesalud como «el conjunto de actividades relacionadas con la salud, servicios y métodos que se llevan a cabo a distancia con la ayuda de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones». Incluye, entre otras, la telemedicina y la teleeducación en salud.» Los lineamientos para su desarrollo en Colombia fueron establecidos por la Ley 1419 de 2010, mucho antes de la pandemia. (2)
La telemedicina hace parte de la telesalud y se define como «la provisión de servicios de salud a distancia en los componentes de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, por profesionales de la salud que utilizan tecnologías de la información y comunicación, que les permiten intercambiar datos con el propósito de facilitar el acceso y oportunidad en la prestación de servicios a la población que presenta limitaciones de la oferta de acceso a los servicios o de ambos en su área geográfica.» (2)
Una de las ventajas clave de la telemedicina durante los periodos de pandemia, cuando se insiste en el distanciamiento social, es la atención del paciente en su hogar, sin necesidad de desplazarse a los centros de atención, lo que reduce el riesgo de contagio. Además, la telemedicina optimiza el uso de los servicios de urgencias y de las consultas externas de los centros hospitalarios.
En el escenario posterior a la pandemia, la telemedicina seguirá siendo una tendencia en crecimiento. Sin embargo, es importante destacar que no reemplazará por completo a la medicina presencial. Ambas modalidades coexistirán y se complementarán, con una distribución de servicios que permitirá brindar atención médica de calidad tanto de forma virtual como presencial. Para lograrlo, será necesario mejorar la cobertura y fomentar la cultura digital, garantizando un acceso equitativo y oportuno a la atención en salud, un derecho fundamental. No es aventurado afirmar que la telemedicina ha llegado para quedarse.
Bibliografía
1-Monraz-Pérez S, Pacheco-López A, Castorena-Maldonado A, et al. Telemedicina durante la pandemia de COVID-19. Neumol Cir Tórax. 2021;80(2):132-140. doi:10.35366/100996.
2- Ley 1419 de 2010. Bogotá: Congreso de la República; 2010.

Es muy interesante como la medicina puede llegar a cualquier parte del mundo gracias a la tecnología, la telemedicina es un muy buen recurso para estos tiempos.
Me gustaMe gusta
Gracias por su comentario. Es importante estar actualizados en los adelantos de la ciencia.
Me gustaMe gusta